domingo 2 de agosto de 2009

El final de una era

Cuando los hechos cambian, cambio de opinión. ¿Qué hace usted caballero? — John Maynard Keynes, economista británico (1883–1946), en respuesta a una crítica durante la Gran Depresión por haber cambiado su postura sobre política monetaria, según la cita en Lost Prophets: An Insider's History of the Modern Economists (1994) de Alfred L. Malabre, p 220




"Brotes verdes" se ha convertido en el nuevo mantra económico que usan los medios para describir la situación económica actual. La recesión que se inició en Diciembre de 2007 llega a su vigésimo mes. Habría que remontarse hasta tan lejos como 1981-82 o 1973-74 para encontrar una recesión que haya durado tanto con unas tasas de desempleo tan altas.


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Fuente: National Bureau of Economic Research (NBER)

El mantra de los "brotes verdes" se está usando para tranquilizar a los inversores asegurándoles que "las cosas mejorarán pronto, así que esperen que las cosas vuelvan pronto a la normalidad". Discrepamos con esa hipótesis. Creemos que las cosas nunca volverán a como eran tan sólo hace un año.

Lo que estamos presenciando en tiempo real es el fin de una era. Durante más de 40 años el gobierno ha utilizado la política fiscal y monetaria para suavizar el golpe y amortiguar el impacto de las contracciones económicas. Desde hace décadas, los economistas modernos han creído que la política gubernamental se puede usar para domesticar y superar el ciclo económico. Durante un tiempo, pareció funcionar. Durante los 80s y los 90s sólo experimentamos dos recesiones en los Estados Unidos. El tiempo entre ellas y su gravedad se alargó y se redujo respectivamente y la economía sólo sufrió 2-3 trimestres de crecimiento negativo.

En realidad no había cura económica milagrosa para las recesiones de los 80 y de los 90. Se utilizaron cantidades de deuda cada vez mayores para impulsar la economía, espolear el consumo, reanimar el crecimiento económico y sacar al país de la recesión. La publicación de investigación económica y de mercado Bank Credit Analyst acuñó la frase "The Debt Supercycle" ("el Superciclo de Deuda") para describir las fuerzas tras la tendencia creciente de la carga de deuda estadounidense durante las últimas cuatro décadas. Los niveles de deuda en aumento crearon burbujas inflacionarias - cada una más exagerada que la anterior - que incrementaron la vulnerabilidad del sistema económico y financiero a los sucesos inesperados. Cada vez que la burbuja inflada por la deuda explotaba, las autoridades se veían obligadas a tomar acciones reflacionarias cada vez más desesperadas para impedir que el sistema implosionara mientras intentaba digerir todos los desequilibrios financieros acumulados. El resultado es que cada episodio reflacionario pasado creaba las bases para unos excesos y desequilibrios financieros aún mayores más adelante.

Como se muestra en el gráfico inferior, la carga de deuda ha crecido tremendamente a lo largo de las últimas cuatro décadas con una brusca aceleración a principios de los 80.

(El gráfico representa Deuda como porcentaje del PIB - Producto Interior Bruto)

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Fuente: Casey Research, The Casey Report, Volume II, Issue 7, July 2009, p 4

La proporción de deuda total sobre el PIB ha crecido de menos del 150% en los 50 al nivel actual del 372%. Ese nivel de deuda se acercará al 450% en los próximos pocos años como consecuencia de la aceleración en el gasto de la Administración Obama (que recogió el testigo de algunas costosas medidas de estímulo implementadas por la Administración Bush). El gráfico siguiente pone el trance por el que estamos pasando en perspectiva. Refleja todos los tipos de deuda desde los clientes al gobierno pasando por las corporaciones.


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Fuente: Federal Reserve, Bureau of Economic Analysis (BEA).
Nota: Las cifras del eje derecho representan la Deudat Total; todos los demás cálculos sobre la deuda se miden sobre las cifras del eje izquierdo.

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Ingresos y gastos en el presupuesto federal

Fuente: John D McKinnon, "$1 Trillion Defecit Complicates Obama’s Agenda," The Wall Street Journal, 15 July 2009

Existe un límite finito a la cantidad de deuda que un país puede asimilar, pero es difícil identificar el punto exacto. Los analistas llevan décadas preocupándose por si EEUU estaba alcanzando los límites exteriores de su capacidad para soportar más deuda, pero esos temores han demostrado no tener fundamento, pues el cociente deuda - PIB ha seguido escalando. Ya hace tiempo que EEUU superó la capacidad doméstica para financiar sus gastos a partir de ahorros domésticos, y ha ido dependiendo cada vez más en pedir prestado al extranjero. El resultado es que los extranjeros poseen y controlan ya más del 50% de la deuda pública del Tesoro USA, más del 25% de nuestra deuda corporativa, y casi el 20% de las acciones de empresas americanas.

Mientras el gobierno americano sigue aprovechándose con éxito de los mercados de deuda para financiar déficits de billones de dólares, consumidores y corporaciones cada vez tienen más dificultades para conseguir financiación. Los bancos han restringido los préstamos en todas partes - desde hipotecas sobre vivienda, a líneas de crédito al consumo, a tarjetas de crédito. Solo las compañías potentes con balances sólidos han podido acceder a los mercados de deuda corporativa. Los que consiguen hacer uso de los mercados de bonos se han visto obligados a pagar los mayores tipos de interés en más de tres décadas. Los economistas llaman a eso el efecto exclusión ("crowding out" en el original). Las enormes necesidades de financiación de deuda del gobierno federal están bloqueando las necesidades de financiación de corporaciones y consumidores. El resultado es que la tasa de cambio de la expansión de deuda se ha ido contrayendo en el nivel del consumidor. Además, la tasa de ahorro se ha vuelto positiva, creciendo desde una tasa negativa hace dos años a la tasa actual del 6,9%.

Esto tiene enormes implicaciones sobre el futuro crecimiento económico. En nuestra opinión la economía no se empezará a recuperar hasta finales de año. Incluso entonces puede que sólo veamos 2-3 trimestres de crecimiento económico positivo antes de que la economía vuelva a la senda descendente. En 2011 entraremos en otra recesión cuando finalicen las rebajas fiscales de Bush a finales de 2010; el Bank Credit Analyst también predice otra recesión en 2011 como resultado de una fortísima subida de impuestos, mayores tasas de inflación, y petróleo más caro. Además, para financiar el plan sanitario propuesto por Obama, los tipos fiscales pueden tener que subir hasta tanto como el 52.4%. Se ha propuesto un tipo fiscal del 47% con un recargo de un 5,4% adicional para ingresos conjuntos (de una pareja casada) de $1.000.000 (recargo de 1% para ingresos superiores a $350.000, y 1,5% por encima de $500.000; estos tipos subirían al 2% o 3% respectivamente si no se cumplen ciertos objetivos). Esto no incluye casi 2 billones (europeos) de dólares en impuestos nuevos que entrarán en vigor bajo Cap and Trade (la ley que pretende controlar las emisiones de CO2 mediante cupos y su negociación). Una de las lecciones que la administración actual no ha logrado aprender desde la Gran Depresión es que subir los impuestos en medio de una recesión alarga y agrava el declive económico.

Esta es la razón de que se esté empezando oir a hablar más de un segundo estímulo económico. Puede que la Administración lo niegue, pero de acuerdo con las fuentes económicas de las que bebemos, sabemos de buena tinta que la administración ya está trabajando en un segundo plan de estímulo que se planteará en el primer trimestre del año próximo. El plan de estímulo actual empieza a extinguirse el 2T del año próximo. Habiendo elecciones legislativas en otoño de 2010 pueden apostar que ya se está trabajando en otro plan de estímulo económico.

He aquí el por qué. Las subidas de precios de los valores de renta variable durante los 80 y los 90, y de la vivienda durante esta década permitieron a los consumidores que financiaran mucho más allá de sus ingresos. Esto impulsó el gasto de los consumidores en proporción al PIB desde un 62% de media hasta el 71% durante esta década.

Ahora, tras la segunda bajada de renta variable de la década, y con los precios de las viviendas aún buscando un suelo, los consumidores no tienen nuevas fuentes importantes de endeudamiento para financiar sus gastos. En respuesta a las bajadas de sus activos, los consumidores se han embarcado en una nueva era de frugalidad, una tendencia que destacamos en la Reunión para Clientes del año pasado. A lo largo de los últimos nueve meses, tanto BusinessWeek (9 October 2008) como Time (27 April 2009) han destacado también esta nueva tendencia hacia la frugalidad.

El problema que tiene el gobierno es que la mayoría de los paquetes de estímulo económico no se está gastando. Los ingresos después de impuestos subieron 140,000 millones de dólares en tasa anual en Abril y otros 178,100 millones en Mayo. Sin embargo, los ahorros superaron los 146,200 millones en Abril y los 150,300 millones en Mayo.

De esta forma los consumidores están ahorrando en lugar de gastarse casi todo el estímulo fiscal. Esto influye en dos partidas contables distintas - aumento en el déficit federal igualado por aumento en los ahorros domésticos. Esta nueva tendencia se puede ver en el gráfico de la tasa de ahorros personales de EEUU a continuación.

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Fuente: BEA

Esto me trae a nuestra conclusión sobre el futuro crecimiento económico. Sí, puede que veamos que algunos de estos llamados brotes verdes transformarse en "tallos verdes" a principios del año que viene. Pero creo que no durará. Los altos niveles de deuda de consumidores y corporaciones es probable que conduzcan a mayores niveles de ahorro en los años venideros. En consecuencia el rebote que obtengamos gracias los enormes déficits gubernamentales no durará mucho. Quiero señalar que no es inusual ver al menos 1-2 trimestres de crecimiento económico positivo en el marco de una recesión. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, 8 de cada 11 recesiones han tenido al menos un trimestre en el que el PIB ha remontado, pero luego han sufrido más debilidad antes de que la economía finalmente toque fondo. Esta idea de que las recesiones empiezan por arriba y luego bajan de forma constante hasta llegar al fondo es un mito económico. Cada recesión tiene su propia figura. Los gurús económicos se han inventado una sopa de letras para describirlas como en V, en U, en W o en L. El economista A. Gary Schilling cree que experimentaremos un patrón en diente de sierra pero en bajada, en otras palabras una sucesión de Ws.

EEUU necesitó cuatro décadas para pasar de ser el mayor acreedor mundial a convertirse en el mayor deudor mundial. Cuatro décadas de acumulación de deuda no se pueden resolver en sólo unos pocos años. Va a llevar tiempo digerir los montones de deuda de los consumidores. Los modelos económicos de consumo basado en endeudamiento dejarán de funcionar. Si el país quiere ver su economía revivir va a tener que volver a lo que impulsó nuestra economía durante la primera mitad del siglo XX: el ahorro y la inversión. No se puede conseguir la prosperidad a base de endeudamiento. Esto significa que tendremos que volver a lo que mejor sabemos hacer: fabricar cosas. Eso significa revitalizar nuestra base manufacturera, ampliar nuestro liderazgo tecnológico y apoyar la supremacía de nuestra base agrícola.

Es una desgracia que muy pocos en Washington, DC parezcan entender estas verdades económicas. El gobierno sigue intentando fomentar la acumulación de deuda y el consumo. No funcionará. La era del "Superciclo de Deuda" del crecimiento económico americano ha llegado a su fin. Esperamos que la reducción en consumidores y corporaciones dure hasta bien entrada la próxima década. Si quieren saber a qué se puede parecer esto no hay que ir más allá de los 70. La economía experimentará un patrón de crecimiento en diente de sierra. Los periodos de crecimiento económico serán breves e interrumpidos por crisis periódicas. Este patrón económico tendrá amplias implicaciones para los mercados de inversión. La clave para la supervivencia va a ser la flexibilidad.

Ciclos de Inversión y Gestión del Riesgo

Hay un tiempo para todo, y una época para cada actividad bajo el firmamento... un tiempo para sembrar y un tiempo para arrancar (las plantas)... un tiempo para derribar y un tiempo para construir... un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz. — Ecclesiastes 3:1, 2, 3, 8 (Today’s New International Version)

Ya me han oído hablar sobre ciclos de inversión. Si examinan los mercados de inversión verán que siguen un patrón. La mayoría de ciclos de inversión duran entre 16 y 18 años. Tienden a alternar entre mercados alcistas en activos 'de papel' y mercados alcistas en materias primas.

Parafraseando a Eclesiastés hay un tiempo y una época para todo. Tras sufrir la peor depresión en la historia de nuestra nación y tras luchar una de las guerras más sangrientas de la historia, el mercado de valores americano experimentó una larga racha alcista de 1948 a 1966. El Dow Jones Industrial Average (DJIA) alcanzó un máximo de 1000 en 1966 que no rebasó hasta 1982.

Como se muestra en el gráfico del DJIA tomado desde el mercado bajista de mediados de los 60 a principios de los 80, el mercado bajista de valores se pareció a una montaña rusa gigante con bajadas espectaculares así como rebotes en los precios. Durante todo ese periodo el mercado de valores experimentó cinco breves mercados alcistas y cinco breves mercados bajistas con las pérdidas en los mercados bajistas llegando a alcanzar hasta un 44.9% y las ganancias en los mercados alcistas llegando incluso al 74.7%. A pesar de los rebotes alcistas, en global, el mercado de valores no fue prácticamente a ningún sitio durante más de década y media.

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Fuente: Bloomberg

Mientras el mercado de valores vacilaba entre pérdidas y ganancias durante ese periodo de tiempo, los mercados de materias primas experimentaban un importante mercado alcista que multiplicó los precios por cuatro. Las materias primas individuales como el petróleo subieron de $1.25 por barril a más de $40. Los metales preciosos - oro y plata - experimentaron ganancias aún más espectaculares con el oro subiendo de $35 por onza en 1971 a un máximo de $850 en 1980. La racha de la plata fue aún más espectacular si cabe subiendo de tan poco como $0.50 a un máximo de $50.

Sin embargo, durante este periodo, los precios de las materias primas en conjunto, como el mercado bajista simultáneo en la bolsa, también experimentaron espectaculares ganancias así como correcciones convulsivas (ver gráfico inferior) - incluso aunque las ganancias en las materias primas estaban en una tendencia alcista de largo plazo.

Ganancias Y Correcciones en Materias Primas 1971–1982

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Fuentes de datos: Commodity Research Bureau, Kitco

Tras subir de forma espectacular desde un mínimo de de $35 en Agosto de 1971 los precios del oro se multiplicaron hasta casi seis veces hasta $200 por onza en 1974 antes de caer casi un 50% en 1975 (ver gráfico de abajo)

Detalle: Ganancias Y Correcciones en Materias Primas 1971–1977

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Fuentes de datos: Commodity Research Bureau, Kitco

Claramente, los mercados alcistas en materias primas y bajistas en acciones son más difíciles de negociar que los mercados alcistas en acciones. Como ilustran estos gráficos, una estrategia de comprar y mantener no funciona muy bien durante los mercados bajistas en acciones. Durante estos periodos las malas rachas pueden ser muy severas, al igual que los giros alcistas se pueden hacer explosivos hacia arriba.

Sólo hay que ver lo que ha pasado en los mercados de acciones y materias primas en este último año para confirmar este punto. Aunque el petróleo multiplicó su precio por quince desde 1998 a 2008, cayeron un 74% en cuestión de ocho meses, algo nunca antes experimentado en el mercado del crudo. Las características de los mercados alcistas en "papel" (acciones) y en materias primas son totalmente distintas. Los mercados alcistas en papel generalmente suceden en épocas de estabilidad política, económica y social y en tiempos de paz. Recuerden las presidencias de Reagan y Clinton. La Guerra Fría había acabado, Paul Volker había dominado al fantasma de la inflación, los recortes fiscales de Reagan habían espoleado el crecimiento económico, y Alan Greenspan, Larry Summers y Robert Rubin se habían convertido en los maestros de las finanzas y la economía o lo que el número del 15 Febrero 1999 de la revista Time llamó "El Comité para Salvar al Mundo"

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Sólo hubo dos breves guerras en los 90: la primera Guerra del Golfo y la Guerra de Kosovo. Ambas fueron cortas. En contraste en esta década, que empezó con los ataques del 11S, estamos luchando dos guerras simultáneamente en Iraq y en Afganistán.

Esta década ha visto dos importantes mercados bajistas y dos recesiones con el gobierno manejando ya deficits de 2 billones de dólares. La tasa de desempleo está a un nivel que no hemos visto desde la recesión de 1981 y sigue subiendo - es probable que marque un nuevo record con un 11% el año próximo. Ambos mercados bajistas vieron pérdidas del 40% o más. El verano pasado vimos los niveles de inflación llegar al nivel máximo de las últimas dos décadas. La inquietud social también está empezando a crecer - atención a las más de 700 "tea parties" celebradas a lo ancho de EEUU el 15 de Abril.

Desgraciadamente, los mercados alcistas de materias primas son más convulsos que los mercados alcistas en acciones. Se caracterizan por guerras, intervención del gobierno en la economía, políticas monetaria y fiscal expansivas, grandes deficits gubernamentales, altos impuestos e inflación, inquietud social y crecimiento económico estancado. Ahí es donde nos encontramos hoy. Creo que el mercado alcista en materias primas durará hasta bien entrada la próxima década y que, a largo plazo, las actuales políticas gubernamentales no harán más que exacerbar la tendencia hacia materias primas más caras.

En resumen para prosperar en mercados alcistas en materias primas y/o bajistas en acciones hace falta una estrategia distinta a la de los mercados alcistas en acciones.

Como destacó John Maynard Keynes, "Cuando los hechos cambian, yo cambio de opinión. ¿Qué hace Vd. caballero?" La bolsa odia la incertidumbre y por esto hemos visto la volatilidad aumentar el año pasado. Dado este entorno tan agitado y en constante variación, una gestión activa en lugar de pasiva es esencial - así como la utilización de un número mayor de herramientas de inversión.

En este tipo de mercado, gestionar el riesgo es tan esencial como buscar oportunidades de beneficio. Una forma de gestionar el riesgo es intentar salir del mercado cerca de los picos, y volver a entrar cerca de los suelos (o esa utilizar el capital estratégicamente). Sin embargo, liquidar totalmente las posiciones de una cartera puede ser un juego de tontos; un enfoque todo o nada en mercados como el actual no es probable que funcione. Haría falta vigilancia a todas horas y un timing muy preciso, y los movimientos frecuentes abriendo y cerrando posiciones crearían importantes costes de ejecución y podrían derivar en desfavorables consecuencias fiscales (es decir, incrementos de patrimonio a corto plazo). Un enfoque más flexible que incluya "coberturas" defensivas sobre las posiciones básicas de una cartera puede ser más beneficioso. Mantener una posición mayor en cash, una parte en instrumentos de renta fija muy líquidos y cubrirse con puts (un tipo concreto de estrategia con opciones) y ETFs inversos (fondos cotizados) que ganan cuando el mercado baja (o un sector específico baja), podría permitir a los inversores seguir manteniendo ciertas posiciones clave y a la vez reducir la volatilidad de la cartera. También puede que sea necesario que los inversores se muestren más "sensibles" a movimientos a corto y medio plazo en ciertos valores y mercados. Como la rentabilidad sobre el contado (mercado monetario) es casi cero, poner el dinero a trabajar invirtiéndolo en un mercado o en "coberturas" para reducir el impacto de las correcciones del mercado es algo que vale la pena considerar. (Algunas de las estrategias que se mencionan son de alto riesgo, y puede que sólo sean adecuadas para inversores sofisticados. Hable de estas estrategias con su asesor de inversiones y/o edúquese en los riesgos asociados antes de intentarlas.)

Rentabilidad cerca de Cero

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Fuente: U.S. Board of Governors of the Federal Reserve System

El mundo ha cambiado en el último año según el proceso de desapalancamiento se iba desarrollando. Estamos viendo que la inestabilidad económica, social y financiera crece y estamos actualmente en guerra. La intervención gubernamental en la economía y mercados financieros también está en alza lo que conlleva sus propias incertidumbres. ¿Qué nueva regulación o política gubernamental se propondrá la semana o el mes que viene? ¿Cuánto tiempo tendremos que lidiar con déficits billonarios (billones europeos)? ¿Hasta dónde el Congreso o la Administración subirán los tipos fiscales sobre los ingresos? ¿Veremos un impuesto nacional sobre ventas o un IVA? ¿Qué importante corporación financiera o industrial será la próxima en quebrar o a quién rescatará el gobierno (quizás CIT Group, Inc [CIT])? ¿Cuánto durará la guerra contra los terroristas islámicos? ¿Qué nuevo programa de gasto propondrá la Administración Obama y cómo podremos pagarlo? ¿Seguirán los extranjeros, que ya tienen el 50% de nuestra deuda pública, financiando nuestros déficits dobles? ¿Cuánto tiempo mantendrá el dólar su valor?

Como inversores estas son las preguntas con las que tenemos que lidiar diaria, semanal y mensualmente.

Estoy seguro que a todos nos gustaría volver a como las cosas eran antes. Es una sensación que todos compartimos. Desgraciadamente ese mundo se lo ha llevado el viento y ya no existe. Este es un mundo nuevo y operamos sobre territorio inexplorado. Va a hacer falta adaptabilidad y flexibilidad para recorrerlo de forma segura.

El Ciclo de Reflación

La inflación es como el pecado, todos los gobiernos lo denuncian y todos los gobiernos lo practican. - Frederick Leith-Ross (1887-1968), principal asesor económico del gobierno del Reino Unido entre 1932 y 1945

Mediante un proceso continuado de inflación, el gobierno puede confiscar, en secreto y sin que nadie lo vea, una parte importante de la riqueza de sus ciudadanos. —John Maynard Keynes, The Economic Consequences of the Peace, Chapter VI (1919)

Inflación es cuando pagas quince euros por el corte de pelo de diez euros que te solía costar cinco euros cuando tenías pelo. — Sam Ewing (1920–2001), Periodista y humorista Americano, The National Enquirer, 2 September 1997 issue

En 1983, poco después de que empezara mi carrera, leí un libro que tuvo una profunda influencia sobre mi filosofía de inversión: Is Inflation Ending? Are You Ready?, de los estrategas de inversión Kiril Sokoloff and A. Gary Shilling.

Cuando entré por primera vez en la industria de inversión en 1979, las tasas de inflación superaban el 15%, el crudo se dirigía a los 40 dólares por barril, y los precios del oro y la plata pronto llegarían a los 850 y 50 dólares por onza, respectivamente. La inflación era el tema de inversión dominante y las inversiones en petróleo y gas, oro, plata, materias primas en general y bienes inmobiliarios apalancados (con préstamos) eran las inversiones más importantes de la época. Las inversiones en bonos durante este periodo se consideraban "certificados de confiscación" por la erosión del valor como resultado de la inflación. El mundo financiero no logró reconocer los enormes cambios que traía el viento con la Fed de Volker y la presidencia de Reagan.

Sokoloff y Shilling escribieron su libro para hacer frente a las numerosas "guías de supervivencia a la hiperinflación" que dominaban las listas de más vendidos entre los libros de inversión. Afirmaban que nos enfrentábamos a un largo periodo de desinflación. Los autores dieron numerosas charlas a principios y mediados de los 80 recomendando la compra de bonos del Tesoro a 30 años, prediciendo que los por entonces históricamente altos tipos de interés caerían hasta convertirse en los más bajos.

Tras leer el libro de Sokoloff y Shilling empecé a entender los sutiles cambios que se estaban produciendo en la economía y los mercados financieros. Empecé gradualmente a cambiar mi estrategia de inversión de inversiones inflacionarios a renta fija. Fue un periodo maravilloso para los inversores en renta fija. Todavía recuerdo colocar a uno de mis clientes un bono del tesoro al 14%. A lo largo de los 80 conseguí obtener retornos de dos cifras de las inversiones en renta fija. Los bonos de Ginnie Mae pagaban un interés 12-13%; los bonos municipales pagaban 8-9% y los bonos corporativos ofrecían tipos del 12-14%. ¿Quién quería invertir en bolsa cuando los retornos de la renta fija eran de dos dígitos? Los altos tipos de interés reales fueron la norma hasta la recesión del 91. No fue hasta 1995 que los retornos de la bolsa empezaron a dominar los mercados de inversión.

Como se muestra en el gráfico más arribas de los tipos de interés del Tesoro, el mercado alcista secular de los bonos que empezó en Septiembre de 1981 - una racha de 27 años - ha llegado ahora a su fin. En la tercera edición de A History of Interest Rates de Sidney Homer y Richard Sylla, los autores hablan de las largas rachas que se desarrollan en el mercado de bonos con duraciones medias de 26-27 años. El mercado alcista en bonos que empezó en 1920 tuvo una racha de 26 años que acabó en 1946 cuando el tipo cayó hasta el 2,12%. El siguiente mercado bajista en bonos, que empezó en 1946, duró unos 35 años, de lejos la mayor duración de ningún mercado bajista en la historia de EEUU. Desde 1946 los tipos de interés seguirían subiendo hasta llegar al máximo en 1982. Desde 1982 hasta el mínimo del 2,05% al que llegamos en Diciembre del año pasado el mercado de bonos ha pasado por una racha de 27 años.

Creemos que el próximo mercado bajista en los bonos está en su infancia. Los fundamentales macroeconómicos de los crecientes déficits gubernamentales y la vasta expansión monetaria en el balance de la Fed acabarán llevando los tipos de interés mucho más arriba cuando los riesgos de la inflación empiecen a subir. He asistido atónito a la complacencia generalizada sobre la inflación en los mercados financieros. La deflación parece ser el tema dominante en los mercados de inversión actuales y en el pensamiento inversor de forma muy similar a los libros de supervivencia a la hiperinflación que estaban tan de moda a finales de los 70 y principios de los 80.

Varios reputados economistas, que van desde Paul Kasriel, Director de Investigación Económica en Northern Trust; a Mervyn King, ahora jefe del Banco de Inglaterra; al Equipo de Economía Global en Morgan Stanley han escrito recientemente amplios artículos sobre por qué esperan mayores tipos de inflación. El estratega de inversión Kiril Sokoloff, que clavó el tema de desinflación a principios del 82, avisa ahora sobre la inflación y el fin del mercado de bonos alcista. Estamos de acuerdo con sus afirmaciones. Los deflacionistas se concentran en cosas como el gap de producción, las tasas de utilización de la capacidad, los bajos costes laborales y una alta tasa de desempleo para respaldar sus tesis sobre la inflación. Sin embargo, ignoran la evidencia empírica que apunta claramente a un resultado distinto. Paul Kasriel mostró que no hay correlación entre el gap de producción y el IPC. Del mismo modo, algunos de nuestros colegas han ilustrado que prácticamente no hay correlación entre tasas bajas de utilización de fábricas y tasas altas de desempleo. Lo que algunos de nuestros colegas ahn demostrado es que existe una fuerte correlación entre el valor del dólar y la inflación. El hecho de que un dólar en bajada generalmente lleva a tasas de inflación más altas debería de parecer obvio. La mayoría de productos en las tiendas de "cajas grandes" y en las tiendas de electrónica no se fabrican aquí. Los importamos de fuera. Según el dólar se va depreciando se van haciendo más caros lo que sube el nivel de inflación.

Sin embargo, nuestra principal razón para creer que la inflación y no la deflación será la mayor sorpresa para los mercados descansa en nuestra creencia de que la inflación es un "mal monetario". Aquí citamos sus síntomas de dos economistas de la Escuela Austriaca: Murray N. Rothbard and Ludwig von Mises.

¿Qué determina el precio del dinero? Las mismas fuerzas que determinan todos los precios del mercado - esa ley venerable pero eternamente cierta: "oferta y demanda." Una subida en la oferta de dinero tenderá a bajar su "precio"; un aumento en la demanda de dinero lo subirá.(Murray N. Rothbard, What Has Government Done to Our Money?, The Ludwig von Mises Institute, 1980, p 28)

Y de Ludwig von Mises:

En investigación teórica sólo hay un significado que se puede vincular racionalmente a la expresión Inflación: una subida en la cantidad de dinero (en el sentido más amplio del término, para incluir a los medios fiduciarios también), que no se ve equilibrada por un aumento correspondiente en la necesidad de dinero (de nuevo en el sentido más amplio de la palabra), de modo que necesariamente se produce en el valor objetivo del dinero como medio de intercambio. Una vez más la Deflación (o Restricción, o Contracción) significa: una disminución de la cantidad de dinero (en el sentido más amplio) que no se ve equilibrada por una disminución correspondiente en la demanda de dinero (en el sentido más amplio), de modo que necesariamente se produce un aumento en el valor objetivo del dinero como medio de intercambio. (The Theory of Money and Credit, translated by H.E. Batson, Yale University Press, 1953, p 240)

Creo que acertar con el tema de la inflación/deflación es la decisión de inversión más importante que hay que efectuar. Determinará el resultado de las carteras de inversión durante la próxima década. Lo que he intentado ilustrar es que los ciclos de inversión tienen duraciones largas. Los mercados alcistas en acciones y materias primas suelen durar entre 16 y 18 años mientras que los ciclos en los bonos son de 26-27 años. Estamos ahora en un punto de inflexión clave en los mercados de inversión y en la economía. Los precios al alza de las materias primas desde 1998 han sido mayormente ignorados por la comunidad de inversión comom una aberración. El dicho más común es que la subida la han provocado los especuladores.

El principio económico básico de oferta y demanda tiende a ser ignorado. Los precios del crudo, metales preciosos y básicos, y de materias agrícolas que han estado bajo control durante los 80s y los 90s, antes de subir significativamente en esta década, se consideran como algo normal. El hecho de que el crudo ya no esté a $20 por barril, los precios del oro hayan superado los $900 por onza, el cobre esté más caro de $2 por libra, y los inventarios de grano estén más bajos que nunca en las últimas tres décadas, tienden a ser ignorados por la comunidad inversora. También se ignora el hecho de que una multiplicación por quince de los precios del crudo de 1998 a 2008 no han logrado incrementar la oferta de forma significativa. En la mayoría de la teoría económica, la idea es que precios más altos tienden a llevar a mayor producción del producto bajo demanda. Sin embargo, loas materias primas son únicas ya que tienen límites finitos. Así, hay momentos en que la demanda sobrepasa de lejos a la oferta. En el caso de la energía, los mercados ignoran el hecho de que la cifra de descubrimientos de nuevos yacimientos de crudo lleva cayendo cuatro décadas consecutivas, igual que el tamaño de las nuevas explotaciones.

Creemos que la importante liquidación de materias primas que sucedió a lo largo del año pasado la trajo el desapalancamiento de la comunidad financiera. Además del desapalancamiento, los productores y fabricantes han puesto el inventario en modo liquidación. Lo que hemos presenciado durante el último año es la mayor liquidación de inventarios del periodo post Segunda Guerra Mundial. En nuestra opinión este es probablemente uno de los mayores errores de juicio colectivos por parte de la comunidad empresarial. Com Don Coxe de Coxe Advisors, LLC ha escrito recientemente, lo que estamos viendo ahora es una liquidación de inventarios casi por pánico en todo el mundo.

Kiril Sokoloff en su reciente carta señala las siguientes tendencias:
  • En Mayo, el precio medio del alquiler semanal de un coche compacto en un aeropuerto reservado durante siete días fue de $345.99, una sorprendente subida del 73% interanual.
  • The Wall Street Journal advirtió esta semana que los productores de acero estadounidenses y europeos subieron los precios del acero plan $50 por tonelada, y en algunos casos volvieron a poner capacidad que estaba parada en marcha pues los clientes buscan reabastecer los inventarios vacíos.
  • Los inventarios de los fabricantes de coches se están encogiendo.
  • The Boeing Company (BA) se informa que está pensando en comprar una planta de uno de sus principales proveedores—Voight Aircraft Industries—en un intento de ejercer mayor control sobre la cadena de suministro para apoyar a su programa del Dreamliner 787 acosado por los retrasos.
  • Alcoa Inc (AA), a pesar de informar de una caída en las ventas interanuales del 41%, dice ahora que las ventas crecen secuencialmente desde el primer trimestre.
  • BHP Billiton Ltd (BHP) informa que dos tercios del consumo de acero de China del año pasado se dirigieron a la construcción doméstica, las infraestructuras, y el transporte. China acaparó el 48% de la producción de acero mundial en el primer trimestre de 2009, un 37% más que el año anterior.
  • La historia de que los precios del crudo van a volver a bajar a $20 por barril gracias a que se ha venido almacenando en tanques (resultado del hiper-contango) no coincide con la realidad. El almacenamiento en tanques ha caído a 67 millones de barriles.
  • La producción no OPEP está ahora firmemente en declive mientras que la demanda de crudo se está separando otra vez de las demandas de la OCDE.
  • Desde el pico del 1 de Mayo, los inventarios domésticos de crudo en EEUU han caído a una tasa media semanal de 3,1 millones de barriles, un giro importante en las ganancias semanales medias de 2,7 millones las anteriores siete semanas.
  • Desde Junio el consumo de gasolina para motores ha aumentado 120.000 barriles diarios.

(What I Learned This Week, 9 Julio 2009)

Es obvio a partir de los pocos hechos enumerados más arriba que los mercados financieros no tienen perspectiva al concentrarse en los niveles de inventario y consumo semanales de gasolina y crudo. Los inventarios semanales son el producto de modelos informáticos estadísticos con ajustes estacionales añadidos que suavizan el nivel de inventarios. No estoy seguro de que estos modelos reflejen correctamente lo que está ocurriendo en la economía real aquí o en los mercados emergentes.

Una vez que la economía global inicia una recuperación temporal (quizá en los próximos 6-9 meses), esperamos que el mercado alcista en materias primas continúe. También esperamos que la Fed, a pesar de sus declaraciones en contra, se enfrentará a rondas adicionales de impresión de dinero cuando el déficit del gobierno de EEUU se hincha hasta los 2 billones de dólares y permanezca por encima del billón en el balance de la próxima década. También esperamos un resurgimiento de la inflación interanual y una subida de tipos a lo largo del año. En contra de la opinión del consenso de que es la deflación con lo que nos vamos a encontrar creemos otra cosa, especialmente a largo plazo. No puedo garantizar que la inflación será el resultado, pero me baso en más de 5.000 años de historia registrada para respaldar mi tesis inflacionaria. Me sorprendería ver que la moneda de una nación que importa la mayoría de sus productos, sufre déficits de billones de dólares en sus presupuestos, y cuyo banco central está monetizando 1,75 billones de dólares en bonos gubernamentales, acaba apreciándose. Los EEUU han sido afortunados hasta ahora por que su moneda se vea aceptada como la moneda de reserva mundial. Este privilegio, no concedido a ninguna otra nación, permite a los EEUU "exportar su inflación" al resto del mundo, un privilegio que se está viendo cada vez más disputado por las principales naciones del mundo. Los días de hegemonía del Dólar están llegando a su fin. Estamos ahora en las primeras etapas de su abdicación forzosa.

Jim Puplava


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viernes 14 de noviembre de 2008

Refundando capitalismos

A medida que nos vamos adentrando en la famosa crisis, sucede lo que muy bien decía Warren Buffet en su clásico aforismo: "Cuando baja la marea es cuando se puede ver quien se estaba bañando desnudo". Y esa desnudez , que el abuelo Warren aplicaba a la economía, es también válida para hablar de cultura, de fundamentos ideológicos o simplemente de algo de sentido común. Nuestro querido presidente que irá a la cumbre del G-20 y pico, a soltar su discursito de ocho minutos, pensará, estoy seguro, que en esa reunión se van a poner los cimientos de un nuevo orden mundial. Y yo me pregunto en qué se basa para pensar esto, aparte del bombardeo contínuo en los medios de comunicación diciendo los mismos "mantras" una y otra vez: "refundar el capitalismo....el capitalismo ha fracasado....hmmmm" repitiendo, repitiendo. Es una técnica que es tan vieja como efectiva. Al final esos mensajes se quedan en la mentalidad colectiva como verdades irrefutables. Pero el caso es que ni se puede refundar una cosa que nunca se ha fundado, como es el sistema de libre comercio, de compra y venta de valores y de especulación futura, ni se puede cambiar a otro sistema, por el sencillo motivo de que no hay "otro" sistema.
¿Qué ha fallado en esta crisis? ¿Por qué dicen que nuestro sistema ha fracasado?
Bien. Primero querría apuntar una cosa que los medios, tan dados a generalizar y a dar mensajes sencillitos, no sea que nos atragantemos, no dicen. Resulta que hay dos crisis:
La primera es la financiera, a nivel mundial. La segunda, la que afecta a nuestro país (quizá de alguna manera también a otros países en nuestro mismo caso). Estas crisis se solapan, se suman en España, y el lo estamos viendo. Y va para largo.

Pero vayamos a la primera, que es la que tiene miga ideológica. La crisis financiera mundial. Lo primero que llama la atención es que afecta a un sector que tradicionalmente no era muy golpeado por las crisis, o por lo menos era de los menos tocados . El sector bancario y financiero. Ha sido históricamente un sector muy conservador, con un negocio claro y contrastado, y que en las crisis periódicas que siempre sufre la economía, sólo subía o bajaba su volumen de negocio. Pero las palabras agujero, quiebra o inyección de liquidez no han sido usadas nunca con los bancos hasta ahora. Por eso es una crisis tan original.
Entonces, ¿qué es lo que ha fallado?

En primer lugar, una política de dinero barato. En eso siento decir que han sido los Estados, y más concretamente la Reserva Federal Americana y el Banco Central Europeo, los responsables de esta política. El sistema ha sido "dopado" con créditos a bajo interés, que han acelerado la actividad económica, y han hecho que el endeudamiento tanto de particulares como de empresas, suba hasta niveles estratosféricos. Cuando la economía funcionaba, nadie decía nada, pero cuando nos hemos dado cuenta de que esto era imposible de mantener y el castillo de naipes está cayendo, todos lo vemos claro.
La segunda razón, un poco emparentada con la primera ha sido el desarrollo de ingenierías financieras sin mucho control. Digo que está relacionado con la primera medida porque los bancos y sociedades financieras han visto cómo el márgen de su negcocio natural (captar ahorros para luego prestarlos a mayor interés) iba bajando conforme bajaba el precio del dinero. Y su solución para mantener sus beneficios ha sido crear productos cada vez más complejos y alejados de la realidad. Los productos estrella de estos engendros han sido los tristemente célebres paquetes de hipotecas subprime, que gracias a varias técnicas a cual más fantasiosa, tenían la máxima calificación crediticia.
Lo que ha fallado aquí quizá sea una regulación más transparente y sencilla para estos productos,que, por ejemplo, no permitiesen más que un nivel "estándar" de complejidad, que fuese controlado por los organismos reguladores. Esto ha fallado, y como tal , han fallado los organismos que deberían haberlo hecho, los Estados. De nuevo los Estados.
Y en tercer lugar, ha fallado la legislación en el nivel de apalancamiento (el nivel de endeudamiento que se puede adquirir) admitible legalmente. Las entidades financieras han podido endeudarse hasta niveles que , ante un escenario adverso, han puesto en peligro todo el sistema económico. Eso deberá corregirse. En el momento que una decisión con respecto a tu negocio puede afectar al resto de la sociedad, bien porque tu tamaño sea muy grande, o porque el sector en el que estás sea especialmente estratégico, es lícito que haya una legislación y una supervisión por parte del Estado.

Y éstas son para mí las tres claves de la tormenta financiera que vivimos. Unas empresas caerán, y creo que es bueno que lo hagan, porque la salud de nuestros mercados así lo requiere, otras empresas lo pasarán mal pero sobrevivirán, y lo que es seguro es que dentro de cinco o diez años nadie nos acordaremos de esto, y repetiremos los mismos o parecidos errores. Como se dice en el mundo de la bolsa, la forma más efectiva de detectar que un gestor te quiere embarcar en algo malo es cuando dice la frase: "ahora es diferente". Los errores se repiten cíclicamente, somos nosotros los que nunca aprendemos.

Y finalmente me llama la atención la legión de ideólogos de la nueva era, que han desempolvado las teorías Keynesianas, y que nos muestran al Estado como la solución a nuestos males. Hemos sido malos, porque siempre tendemos al capitalismo "salvaje" (bonita expresión), y tiene que ser el Estado protector el que nos salve y nos guíe por el mundo. Krugman y Stiglitz son dos buenos ejemplos de eso.
Se podría hablar mucho sobre este tema, pero, si hemos visto que las políticas de tipos que han seguido los Estados han sido de las principales causantes de todo, ¿cómo va a ser la solución el mismo que nos ha metido en el problema? Si la han pifiado fijando los tipos de interés, ¿no la pifiarán si tienen mucho más poder, y pueden regular muchas más cosas? Hmmm.... aquí hay algo que no cuadra.

Así que , ojo con los nuevos profetas, que la mercancía que venden la tenían guardada desde hace tiempo, y ya se sabe, las cosas guardadas se ponen rancias, y empiezan a oler mal.

miércoles 10 de septiembre de 2008

Sobre el DRM y los usuarios legítimos

Andaba yo últimamente con ganas de polemizar con mi contertulio y un artículo que he leído esta mañana me ha hecho pensar que la ocasión la pintan calva, aunque verán rápidamente que aunque es un tema relacionado, no plantea ninguna irrefutable o al menos elegantemente falaz contradicción.

Electronic Arts, o EA para los amigos, es uno de los grandes monstruos de los videojuegos a nivel mundial de tal modo que es la octava empresa más grande del mundo en la industria del software. Es sin duda el gran líder en el desarrollo, comercialización y distribución de juegos a nivel mundial. No es de extrañar pues que sean uno de los grandes interesados en la lucha contra la piratería, pues nada más goloso que copiar videojuegos en lugar de desembolsar las golosas cantidades que nos pide el fabricante. El ocio, lo primero que se ve afectado por las crisis y recesiones, es precisamente en lo que más tentados nos vemos a ahorrar dinero. Esto, junto con el público objetivo de los videojuegos - apasionado por la tecnología, normalmente ligero en recursos económicos y con un fuerte componente de adolescente libertinaje - forman un cóctel explosivo e irresistible para los bucaneros del siglo XXI.

En su afán por protegerse contra los piratas para así poder rebajar los precios de sus videojuegos al no tener que hacer pagar a justos por pecadores, EA lanzó la semana pasada Spore, su último videojuego encuadrado en la categoría de los videojuegos masivos multijugador y por supuesto online, y aprovechó para dotarlo de su último ingenio en la prevención de la piratería, SecuROM, ingenio de Sony para cuya descripción me permitiré citar a la Wikipedia:


SecuROM es un producto de protección contra la copia de CD/DVD, usado con mayor frecuencia en videojuegos para Microsoft Windows, desarrollado por Sony DADC. SecuROM pretende ofrecer protección frente a los dispositivos caseros de duplicación, los duplicadores profesionales y los intentos de ingeniería inversa. Las versiones más recientes (v4 en adelante) impiden la realización de copias CD-R 1:1. Ciertos programas se pueden saltar la protección. La utilización de SecuROM es controvertida porque ciertos aspectos de la protección son similares a las funciones del malware, y los usuarios no siempre son informados de que el producto que adquieren incluye SecuROM.


EA ha instalado y configurado SecuROM en Spore de modo que sólo permita tres instalaciones del juego, independientemente de si ha habido desinstalaciones intermedias. Nada de se me ha volatilizado el disco duro, o he cambiado de ordenador o me quedé sin espacio, o me atacó un virus o cualquiera de las maquiavélicas historias que se inventará quien haya desembolsado las decenas de euros correspondientes para copiar altruistamente el software a todos sus amigos y conocidos y así ahorrarles el desembolso. El que tenga que volverlo a instalar tendrá que convencer a los operarios de atención al cliente de Electronic Arts.

La mala noticia es que la comunidad corsaria tardó menos de un día en reventar la protección y el juego se puede encontrar totalmente desprotegido por quien quiera buscarlo y sepa donde.

La reacción de los cybernautas (hecha la salvedad de que no doy ninguna credibilidad a que sean clientes reales que han pagado por el juego) ha llevado a que de las 1965 opiniones vertidas en Amazon, 1814 le den la puntuación mínima... No debe ser algo que le guste mucho al departamento de marketing y comunicación de EA, amén de la repercusión en los medios, blogs, etc. que se están llevando justo al mismo tiempo en el que lo que más les interesaba es que se hablara bien del juego...

Para mi constituye esto un ejemplo claro de estupidez, según la definición canónica del maestro profesor Cipolla, donde estúpido es el que perjudicándose a sí mismo consigue también perjudicar a los demás, además de un ejemplo más de la teoría de que alguien siempre tiene que tener éxito (por pura estadística) pero no necesariamente porque lo haga bien...

miércoles 25 de junio de 2008

Odisea Azul

Ultimamente han proliferado por Internet las ofertas de cuentas remuneradas de diversos bancos. El pionero fue ING, con su cuenta naranja, que arrasó al principio, y le ha funcionado muy bien hasta estos días . Y tras su estela han surgido otros, la mayoría filiales electrónicas de los bancos tradicionales. Lo cierto es que yo tengo una cuenta Naranja desde hace bastantes años. Si no recuerdo mal, desde el primer año de aparición de ING Direct en España. Los intereses han ido bajando, acordes con el precio del dinero, hasta el momento actual, en el que dan un 3%. Hace poco salió la cuenta azul de Banesto, que ofrece un 5,5% hasta final de año. Yo , considerando que para ser una cuenta remunerada el interés era bastante bueno, me lancé a contratarla, y traspasar las cuatro perras que tenía en ING.


Aquí empezó mi aventura , que paso a relatar:


Lo primero que hice fue entrar en su página web, cumplimentar mis datos y enviarlos. Normalmente al hacerlo, se suele mandar al instante un correo electrónico para confirmar que los datos han llegado. Un feedback, que se suele decir. Pues bien, envié los datos , y pasaron las horas, un día, dos, y nada. Me animo a llamar al número de atención telefónica. Y me dicen que es que tardan un poco en recibir los datos (??????) , pero que me notificarán la llegada. Le doy las gracias, aunque sigo creyendo que los correos electrónicos llegan prácticamente al instante, pero, en fin.

Efectivamente, a los tres días y medio de haber enviado mis datos, recibo un correo notificándome de que LOS DATOS HAN LLEGADO, y que ya me mandarán los contratos para firmarlos. Como ya empiezo a intuir cómo va esto, me preparo para tres o cuatro días más. Y así es . Cuatro días después me llegan por email los contratos, para imprimirlos, firmarlos y enviarlos por correo. Aunque también me dan la opción de entregarlos en una sucursal de Banesto. Bueno, no creo que vaya más rápido, pero al menos me ahorro el sello. Entrego mis documentos, no sin antes aguantar la cara de perplejidad del empleado de Banesto de mi barrio, que al decirle que le voy a dar la documentación para abrir una cuenta Azul, pone cara de póker. Después de unas miraditas a la pantalla del ordenador, unos tecleos, y algún pensamiento profundo, me dice que vale, que ya lo mandará por valija. Le doy las gracias, convencido de que es la primera vez que oye hablar de Cuentas Azules, iBanesto o cualquier cosa que se salga de la cartilla de toda la vida.

Como empieza a ser costumbre, me preparo a esperar. Pasan los días, una semana, dos, y una mañana me llega un correo diciendo que ya tengo operativa mi cuenta Azul. Bien,bien..... pero, ¿no necesito unas claves o algo para operar?. En el email no me habla de claves ni de nada parecido. Encima miro mi cuenta en el otro banco, y me han cargado el ingreso inicial que me pedían los de Ibanesto.

Me dispongo a llamar de nuevo al servicio telefónico. Sí, ya sé, no aprendo, pero es que soy de naturaleza impaciente. Transcripción aproximada:

Operadora automática: Bienvenido a la banca telefónica de Ibanesto....(blablabla)Teclee su DNI, omitiendo las letras.

Yo: (lo hago)

Operadora: Le pasamos con un gestor..... dindonding....dindondodnnd....

Señorita 1: Buenos días.¿Me dice su DNI, por favor?.

yo: (Acabo de teclearlos, pero lo vuelvo a decir). Mi pregunta es, ¿me tienen que mandar alguna clave para poder operar con mi nueva cuenta?

Señ1: ¿no le han llegado por correo ya? Le tienen que llegar. Espere al correo.

Yo: Gracias. (Podrían haberlo especificado en el correo , caramba).

Pasan unos días, y a la semana y pico me llega primero una carta con mi nombre de usuario, después otra con mi password y finalmente otra con una clave que se llama clave de firma. Nadie me había dicho que iba a recibir esto. Pero como ya tengo varias cuentas por Internet, más o menos me hago a la idea de para qué sirve cada cosa.

Y por fin, después de más de un mes de espera, entro en mi cuenta por Internet. Tachán..... efectivamente, el ingreso inicial está reflejado ( no se perdió por el camino), y comienzo a mirar las distintas opciones para operar. Lo primero que me llama la atención es una opción bien grande, en el apartado de transferencias, que pone “TARIFAS DE TRANSFERENCIAS”. En la propaganda me dijeron que tanto los ingresos como las transferencias tenían coste cero, con lo que ya empiezo a mosquearme. Miro las tarifas, y excepto los traspasos entre cuentas del propio banco, lo demás tiene comisiones, y no simbólicas, precisamente. La más pequeña, de dos euros.

Después de eso, miro dónde está el apartado de Ingresos . O sea, la orden para que soliciten a mi banco origen que se traspase una determinada cantidad al banco destino, en este caso la cuenta Azul. Es como una domiciliación. Se hace así, en vez de ordenar la transferencia desde mi banco origen, porque así me ahorro la comisión que me cobraría el emisor. Esta operación se llama en el argot OTE (Orden de traspaso de Efectivo). Es algo muy sencillo, que en ING estaba disponible desde la operativa normal, y que yo utilicé en multitud de ocasiones. Miro, remiro, a ver..... nada. No está por ningún sitio. Entonces, ¿como puedo ingresar dinero sin que me cobren comisiones? ¿No hay ninguna forma de ingresar dinero desde la operativa de Internet?. Qué raro.


Me lanzo, una vez más, a llamar al número de atención al cliente.


Operadora automática: Bienvenido...blablabla. Teclee su DNI omitiendo las letras.

.......... Dingdongding.....Le pasamos con un gestor.

Señorita2 : Hola, le habla xxxxxxx, ¿me dice su DNI, por favor?

Yo: (¿para qué demonios me lo piden al principio, entonces?) Se lo digo. Mi pregunta es , ¿cómo puedo ordenar un ingreso desde la operativa de la cuenta Azul?

S2: O sea, de su banco origen a Banesto.....

yo: Sí

S2: Tiene que ordenar una transferencia desde su banco.....

Yo: ya, pero es que me cobran, y si lo ordenan ustedes no.

S2: Ah, lo entiendo. Hmmm...... (silencio)....... Un momento por favor.....

Pasa un rato

Señorita3: ¿Hola?

Yo: Hola

Silencio incómodo.......... (no tiene ni idea de quien soy ni por qué estoy al otro lado del teléfono)

S3: ¿Digame?

Yo: Es que tenía una duda de cómo hacer un ingreso en la cuenta azul

S3: ¿Me dice su DNI?

Yo: (ufffff. Otra vez.Se lo digo. Le cuento la misma película que a la señorita 2.)

S3: Espere un momento, que voy a hacer una consulta. ( un rato, esta vez sin música de fondo repetitiva, cosa que agradezco)

S3: (al rato) ¿Oiga?

Yo : Sí (temo que me pida el DNI, y pierda los nervios)

S3: Es que por Internet no se puede ordenar. Lo tiene que hacer por banca telefónica.

Yo: Vale. ¿Y puedo operar con la banca telefónica?

S3: A ver, a ver, SI, está dado de alta en la banca telefónica. Puede hacerlo. Llame al teléfono xxxxxxxx.

Yo: Vale, tomo nota. Gracias.

Llamo a ese número.

Os ahorro lo de siempre. Teclear el DNI, para que la señorita, diez segundos después te lo vuelva a preguntar.

Señorita 4: ¿qué desea?

Yo: Quiero hacer una operación en mi cuenta azul

S4: A ver..... Es que usted NO ESTA DADO DE ALTA EN LA BANCA TELEFONICA.

Yo: (pero si hace cinco minutos me ha dicho la Señorita 3 que sí). Vale. ¿Me puede dar de alta ahora?

S4 : Claro, le haré una serie de preguntas como seguridad..... ( teniendo en cuenta que yo no me he identificado más allá de mi DNI, mi nombre y mi dirección). Me pregunta algunos datos personales a los que respondo como me da la gana.

S4: En unos días le mandarán por correo las claves para poder operar por la banca telefónica.

Yo: (me echo a temblar, ya me veo esperando dos semanas más). Pero señorita, la pregunta que yo tenía es que si podía hacer un ingreso desde mi banco a la cuenta Azul, una Orden de Transferencia de Efectivo, vamos, desde la operativa telefónica.

S4: Ah..... NO , ESA OPERACION NO SE PUEDE HACER POR BANCA TELEFONICA.

Yo (acabáramos..... ¿y para esto todo el tiempo perdido?). Entonces, ¿cómo puedo hacer esa operación?

S4: Ah.... eh..... espere un momento......

(silencio sin músiquita....... aprovecho para preguntarme si realmente ha sido buena idea abrir una cuenta de estas..... la respuesta parece ser que no....)

S5: ¿Dígame......?

Yo: Mi DNI es xxxxxxxxxx. ¿Ha tomado nota? ( para ahorrar tiempo)

S5: vale

Yo: Mi pregunta es si ...... ( lo de siempre).

S5: Creo que esa operación debe hacerlo por banca telefónica.

Yo: ( No es posible, esto es una película de los hermanos Marx). Pero señorita, si me han enviado de allí, y me han dicho que no se puede hacer esa operación. Yo sólo quiero hacer una OTE como el primer ingreso que hice al abrir la cuenta.

S5: Ah, ya entiendo. ¿Y no tiene usted impresos de OTE?

Yo: (normalmente me los dan con los botes del detergente, pero casualmente no me quedan). No señorita, solo tengo la documentación que me mandaron rellenar al abrir la cuenta. Y la primera orden ya venía rellenada.

S5: Le podemos mandar OTE´s en blanco.

Yo: Bueno, pero entonces , ¿las tengo que mandar por correo ordinario?

S5: O las entrega en la sucursal de Banesto más cercana.

Yo: (bien, con mi viejo conocido el empleado de Banesto tan enterado de este producto). Vale. Pero, ¿no podría hacerse de alguna forma por Internet, o por teléfono, que no tuviese que desplazarme?

S5: Bueno, a ver, eso tendría que preguntarlo al departamento de depósito Azul, ......., mire, deme su teléfono y le llamaremos.

Yo: (se lo doy). Pero de todas formas mándeme por correo electrónico órdenes de transferencia en blanco.

S5: Sí, claro, ya dejo aviso......


Ya han pasado dos días desde esto. No me han mandado ningún impreso. No me han llamado y dudo mucho de que nadie tenga la más remota idea en ese banco de cómo hacer la sencilla operación que les he pedido.


Desde luego, si esta oferta la han hecho para captar nuevos clientes, que se queden después de que acabe la oferta, se están cubriendo de gloria.

Yo, por lo menos, en el improbable caso de que pueda llevar a cabo la difícil tarea de ingresar dinero en ese banco, cuando en Diciembre acabe la promoción, me darán las patas en el culo para salir cortando, y no volver ni a recordar todo esto.

¿No creen ustedes?


domingo 9 de marzo de 2008

¿Se puede ganar dinero con materias primas?

No dejamos de oir que el aceite, el grano, el algodón y otras materias primas están sangrando a los consumidores, pero a partir de ahora esto ya no tiene por qué ser así. Gracias a los fondos cotizados (ETFs) se puede rentabilizar esta incesante subida de precios.
La categoría de 'materias primas' abarca un amplio espectro de artículos: productos energéticos como crudo o gas natural, productos agrícolas como el maíz o el café, metales industriales como el cobre o el plomo, metales preciosos como el oro o la plata y animales vivos como cerdos y terneras.
Hasta hace muy poco sólo se podía entrar en este mercado utilizando futuros, que en general son demasiado rápidos y arriesgados para la mayoría de los inversores.
Sin embargo, la llegada de los fondos cotizados sobre materias primas hace que sea factible invertir en las mismas para la mayoría de los inversores.
Los fondos cotizados (ETFs) son similares a los fondos referenciados a índices. Replican el comportamiento de un determinado segmento de mercado siguiendo su índice, por ejemplo el IBEX35.
Los fondos cotizados, como su nombre indica, cotizan como acciones normales y se pagan comisiones análogas a las que se pagan por operar en acciones. A diferencia de los fondos de inversión tradicionales, que penalizan la negociación frecuente, se puede estar entrando y saliendo de un fondo cotizado todo el día si así se desea. También se puede operar a la baja o ponerse 'corto' (ganando si el valor o el fondo sobre el que se opera baja de precio, pero perdiendo si por el contrario sube).
Originalmente, los fondos cotizados seguían mayormente índices sobre acciones. Pero en los últimos 2 - 3 años se han ido emitiendo nuevos fondos cotizados que reflejan los precios de los futuros sobre materias primas. O en el caso del oro y la plata, que siguen directamente el precio de los metales. Sin embargo las acciones de los fondos cotizados no cotizan al mismo precio que la materia prima. Por ejemplo, un fondo cotizado que sigue el crudo no cotiza al mismo precio que un barril de petróleo. En su mayor parte, los precios de las acciones de los fondos cotizados se mueven el mismo porcentaje que el precio de la materia prima a la que está referenciado cada fondo. Por ejemplo, si el precio del crudo se duplica, también lo hará el precio de la acción del fondo cotizado correspondiente.
Sin embargo, los fondos cotizados, al igual que los fondos de inversión tradicionales, tienen gastos que impiden que repliquen al 100% la materia prima a la que siguen. Por ejemplo una comisión del 1% restaría un 1% al rendimiento anual del fondo cotizado. En la mayoría de los casos los gastos de los fondos cotizados son inferiores al 1%.
Existen numerosas herramientas en la red para investigar y analizar los fondos que nos interesen. Algunas de las más completas son MSN Money, Morningstar o ETF Connect.
Algunos ejemplos de fondos que lo han hecho bien en el último año y seguían haciéndolo bien en los últimos tres meses:

  • Powershares DB Agriculture, replica a la perfección las materias primas agrícolas más negociadas: granos de soja, maíz, trigo y azúcar. El fondo sigue un índice que recoge las variaciones en los precios de estas materias primas, pero la idea es que replique el rendimiento de los productos agrícolas en general. Este sector acaba de despegar recientemente. El fondo ha ganado el 36% en los últimos 3 meses sobre un 57% en el último año.
  • iShares S&P GSCI Commodity Indexed Trust, sigue un portfolio de 24 materias primas distintas ponderadas en función de su incidencia en la economía. Casi la mitad del índice refleja el precio del crudo, y el resto se reparte entre otros productos energéticos como el gas natural y productos agrícolas, metales industriales y preciosos, y ganado. El fondo ha ganado el 42.22% en un año y el 16% en el último trimestre.
  • iPath Dow Jones-AIG Commodity Index Fund aporta mayor diversificación sobre distintas materias primas dividiéndose en 30% energía, 30% agrícolas, 20% metales industriales, 10% ganado y 10% metales preciosos. El fondo ha ganado el 31% en el último año y un 22% en los últimos tres meses.
  • United States Oil Fund es para los que quieran concentrarse en el petróleo. El fondo replica el precio de los futuros sobre el West Texas Intermediate. Lleva ganado un 57% en el último año y un 16% en los últimos tres meses.
  • PowerShares DB Energy Fund constituye una apuesta energética más diversificada al replicar un índice que replica dos tipos distintos de crudo, petróleo de calefacción , gasolina y gas natural. El fondo ha ganado un 49% en el último año y un 15% en el último trimestre.
  • streetTRACKS Gold Shares Fund sigue el precio del mineral de oro. El fondo ha ganado un 49% en el último año y un 24% en los últimos tres meses.
  • iShares Silver Trust es para el que quiera añadir un poco de plata a su colección de joyas. Una rentabilidad anual del 36% que se ha disparado hasta el 38% en los últimos 3 meses.
Los precios de las materias primas tienen fama por sus subidas y bajadas cíclicas, pasando por fases como la actual en las que parece que se vayan a ir al cielo u otras en las que se hunden irremisiblemente, como si no valieran nada. Algunos expertos opinan que ya estamos en los últimos coletazos de una de estas subidas. Otros señalan a las economías en desarrollo de China, India, Brasil y otros países emergentes para apoyar su opinión de que los precios no pueden sino seguir subiendo.
No obstante, todo el mundo está de acuerdo en que las materias primas son un tema al menos arriesgado, por lo que no corran a hipotecar sus bienes para invertir en ellas o metan el 100% de los ahorros para su jubilación.

jueves 31 de enero de 2008

El spam en nuestras vidas.

Todo aquel que utilice habituamente un ordenador y tenga una cuenta de correo, está familiarizado con el fenómeno del spam. El correo electrónico es una herramienta extremadamente útil que podemos decir que se ha impuesto masivamente en la forma de comunicarse de las personas. Y lo ha hecho en un espacio de tiempo récord. Pero asociado a este beneficio, ha surgido el fenómeno del spam. Montones y montones de correos vendiéndonos cosas, proponiéndonos dudosos negocios o cualquier otra cosa que nosotros no hemos pedido. He leído que hasta el 90% del correo electrónico mundial es spam. Y desde luego no parece que este problema tenga una solución a corto plazo.


Pero este fenómeno que todos conocemos no es de lo que verdaderamente quería hablar. Es de otro tipo de spam. El televisivo, radiofónico, o de internet, que nos bombardea a diario. Actualmente tenemos acceso a una cantidad de información inimaginable hace tan solo veinte años. Eso podría hacernos pensar que nuestra sociedad está formada por una mayoría de personas informadas y en cierta forma, cultas. Pero no es eso lo que nos dicen los informes de hábitos de lectura, rendimiento escolar y todos aquellos que miden , directa o indirectamente el nivel cultural de la gente.
¿Cómo puede ser eso? ¿Para qué sirve entonces ese acceso a la información?.

No sé si ustedes lo habrán notado , pero cuando uno emprende la dura tarea de cargarse un telediario, o de leer un periódico generalista, se enfrenta a toneladas de información irrelevante para su vida y que no le afecta en absoluto.
Si hay un accidente de tráfico, intentan sacar las imágenes más escabrosas posibles. Si hay una agresión en un colegio, siempre relatan el testimonio más alarmista que encuentran. De los programas del "corazón",.... ni merece la pena comentarlo.
Parece que alguien haya dicho: ya que no podemos parar el acceso a la información, metamos toda la que encontremos, cuanto más irrelevante mejor, cuanto más ruido mejor. Así formaremos una barrera que impedirá a la mayoría obtener los datos verdaderamente interesantes. Consecuencia: es lo mismo ser un campesino del siglo XVIII metido en lo profundo de una aldea rural, que una persona normal enfrentándose a la montaña de información indiscriminada que nos asalta.

En el mundo que nos movemos hoy existe tal nivel de ruido, que podemos estar todo el día viendo la televisión, oyendo la radio o navegando por internet y no enterarnos de nada relevante para nosotros. Puede que sea tan malo no tener información como tener tanta que seamos incapaces de separar lo bueno de lo malo, lo relevante del ruido.
Entonces creo que se explica este desajuste entre el nivel cultural que observamos en los estudios y encuestas, y los enormes recursos formativos que tenemos. Simplemente puede que estemos saturados de información.
Por supuesto, aquí he metido en el saco a dos tipos de fuentes de información que son intrínsecamente diferentes: las fuentes unidireccionales y las interactivas. Las primeras son la televisión, la radio, los periódicos... y las segundas son básicamente las que nos brinda internet. En el primer grupo el ruido irrelevante es tan elevado, que quizá lo más sensato podría ser evitar toda exposición a su información. Se puede pensar que merece la pena perderse el 1% de información valiosa por ahorrarse el 99% de ruido.
El segundo grupo, el de las fuentes interactivas, es diferente. Es aquí donde el usuario, el receptor de la información, elige. Depende de tí acceder a fuentes valiosas, o a basura que solo te confunde. En cualquier caso el usuario puede elegir, lo que lo hace más interesante.
¿Existe una solución a este nivel de ruido? Pues yo creo que no. Todo lo que no pase por censurar contenidos, es inútil. Y la censura de información ,tenemos una amplia experiencia, siempre crea más problemas de los que soluciona.
El resultado es una bonita paradoja: Para recibir una buena información y distinguirla de la perjudicial o inútil, hay que ser una persona bien informada. Típico bucle recursivo que tanto nos gusta a Art y a mí.

Los problemas puede que no cambien nunca en su fondo. Solamente en su forma. Y quizá sea igual a efectos prácticos la situación del campesino que mencionábamos antes a la de la persona actual , con la montaña de información a la que se enfrenta. Escasez y saturación, dando el mismo resultado.

Pero sí hay diferencias. Por lo menos una. Antes los ignorantes no podían cambiar su suerte, mientras que ahora está en nuestra mano informarnos bien.

Aunque , ¿quien es capaz de hacerlo?

Saludos.

jueves 17 de enero de 2008

La historia se repite

Disculpen los lectores este título de claras reminiscencias marxistas, nada más lejos de mi intención. Es sin embargo un título necesario ya que ha habido dos 'noticias' en los últimos días en los mercados financieros que han llamado poderosamente mi atención, no tanto por la esencia de las mismas como por que vuelven a ser más de lo mismo, nada que no se haya visto antes.
La primera de ellas hace referencia a la crisis abierta en el broker Gaesco. Básicamente han tenido que provisionar fondos para tapar un agujero de 40M de € (aunque también se dice que son 100, si es que las desgracias nunca vienen solas), calderilla vamos, por las operaciones en derivados OTC (over the counter - literalmente 'sobre el mostrador) de algunos de sus clientes. Estos son productos que se negocian directamente entre dos partes, sin mediar un mercado o bolsa como parte intermedia, regidos por un acuerdo marco que establece las responsabilidades de las partes, y sin una supervisión demasiado clara.
Normalmente, las operaciones con derivados, al ser apalancadas, (esto es que sólo necesitas aportar una cantidad de entre el 2 y el 20% del valor real de la operación) se controlan por parte de brokers y mesas de compensación de forma que las posiciones se cierran en cuanto un cliente vulnera las garantías mínimas. Las operaciones se liquidan diariamente por diferencias abonándose o deduciéndose la variación del activo en cuestión. En este caso sin embargo no fue así, y la bola de nieve llegó hasta esas pérdidas que el broker, como representante del cliente tuvo que poner de su bolsillo. Es impensable cómo una compañía que negocia con ese tipo de material 'radiactivo' no tiene las salvaguardas necesarias para que no le pase algo así. Todo esto está mezclado con la guerra con uno de sus accionistas, Caixa Girona (¡ay las cajas!) y la supuesta aparición de un caballero blanco que aportará 150M de € que servirán para tapar el agujero y evitar que los clientes se evaporen garantizando así la viabilidad del negocio. Todo esto se lleva de por medio a su consejero delegado, ya sancionado en su día por la CNMV por una infracción muy grave, y 'jubila' a su presidente que dejará de efectuar labores ejecutivas.
Este tipo de presuntas negligencias y/o irresponsabilidades no es flor de un día, y de ahí mi sorpresa/no sorpresa simultánea. Hay muchos ejemplos a lo largo de la historia, como el caso del Barings Bank, el banco más antiguo de Inglaterra en el que hasta la reina tenía cuenta y que volatilizó Nick Leeson en apenas unas semanas. En este caso el agujero fue de 1600M de € al cambio, eso sí, de 1995. Otros famosos son Sumitomo Corporation o LTCM el fondo de inversión de los premios noble de economía que estuvo a punto de reventar todo el sistema económico mundial. Para los interesados, el Hall of Fame, en el que España una vez más no pinta nada en la economía internacional, jaja.
En la siguiente entrada les hablaré de la otra noticia, que ya me he pasado un poco en extensión con esta...