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lunes, 30 de abril de 2012

Los bancos no prestan ¿evidentemente?


    Los bancos no prestan dinero, ni a las empresas ni a los particulares y eso nos pone a todos furiosos pero, no nos engañemos, a ellos tampoco les gusta porque va en contra de sus propios intereses ya que viven principalmente de ello. Los motivos son unos más evidentes que otros. Entre los evidentes cabe destacar que la precariedad del trabajo y las actuales penurias empresariales dificultan la devolución de la deuda o la pone en riesgo excesivo, un riesgo que la mayoría de bancos no desea asumir. La consecuencia más inmediata es que se presta a quien realmente no lo necesita, léase: a quien tiene garantías de sobra y le sale más rentable financiar que pagar al contado. Entre los menos evidentes, poco recordados o mal explicados, destaca uno con peso: Basilea II y los cambios introducidos en el ratio bancario de solvencia.

    Un banco puede prestar dinero de forma limitada, debe someterse a ciertas normas y, una de ellas, consiste en hacerlo en base a su capital de máxima calidad, técnicamente denominado "Tier 1 (core) capital". Los prétamos autorizados consisten en una proporción fijada por el BCBS (siglas en inglés del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea) que antes era del 8% y actualmente es del 9%. Dicho de forma más sencilla, si antes por cada cien euros prestados los bancos tenían que tener ocho de recursos propios (capital + reservas), ahora tienen que tener nueve y para conseguirlo o bien aumentan dichos recursos (en un momento en que captar más capital es complejo) o bien se ven forzados a reducir sus préstamos.

    Matemáticamente puede plantearse como: capital de máxima calidad / dinero prestable.

Antes: 8 / 100 = 0,08 (8%)
Ahora: 9 / 100 = 0,09 (9%)

    Si los bancos no consiguen recapitalizarse (ampliar capital) solo les queda el recurso de reducir la cantidad de dinero que prestan y más concretamente de 100€ a 88,88€ para obtener la proporción que se les exige:

8 / 88,88 = 0,09 (9%)

    Esto es cierto esquemáticamente hablando porque, en la práctica, los activos se ponderán por riesgo y todo es mucho más complejo pero valga la simplificación para que se entienda.

    En definitiva, lo obvio: los bancos ya no prestan pero no solo porque temen no recuperar la deuda sino porque su ratio de solvencia ha sido aumentado en un momento de difícil recapitalización. Sumando ambos factores obtendremos la instantánea de la situación actual.